Que mejor destino, que Dublín, para pasar el día de los enamorados??

Ninguno, y sabéis por qué?

Porque los restos de San Valentín se encuentran en Dublín. Alucinante, verdad?

Pues eso es lo que aseguran los carmelitas de la Iglesia de Whitefriar, que sus restos descansan en un ataúd dorado allí.

San Valentin

Este es San Valentín y debajo está el ataúd dorado donde descansas sus restos, o según dicen otros, las reliquias, no se ponen muy de acuerdo pero lo que está claro que algo de San Valentín tiene que estar en el ataúd, ya sean los restos o las reliquias (su sangre y otros artefactos).

Los monjes cuentan que en el 1835, un carmelita irlandés, John Spratt, se encontraba de visita en Roma. Era conocido por sus grandes dotes de orador y por sus labores con los pobres.

Estando en Roma le pidieron que diera el sermón en la Iglesia jesuita de la ciudad y quedaron tan impresionados que entre otras cosas le dieron las reliquias/restos de San Valentín.

El 10 de Noviembre de 1836, llegó a Dublín el relicario conteniendo los restos/reliquias de San Valentín y fueron llevados a la Iglesia de Whitefriar, donde tras la muerte de John Spratt se guardaron y olvidaron.

Pero en 1950-60, tras una renovación que se llevó a cabo en la Iglesia, volvieron a aparecer y se les hizo un altar donde fueron guardadas y donde hoy se pueden visitar.

La Iglesia, por si queréis pasaros por allí, se encuentra en Aungier Street, Dublín 2, muy cerquita de Saint Stephens Green.

Iglesia San Valentin

Bueno, pero antes de la visita a los restos de San Valentín, toca tomarse un buen desayuno.

La cadena de cafeterías O´Briens, que están por toda la ciudad, tiene unos cafés bastante buenos (ya sabéis que el café no es muy allá en Dublín), eso sí, la última vez pedí el capuchino mediano y casi me entran los pies en la taza! menudo tamaño, no quiero imaginar cómo será el grande…

CAFE EN O' BRIENS

Para desayunar tienen bastantes cosas, si sois muy glotones, los sándwich y los bagels están muy buenos.

Pero si lo que queréis es el típico desayuno irlandés, lo podréis encontrar en casi todas las cafeterías y hoteles.

Después de desayunar, podéis pasear por Grafton Street y acercaros al Saint Stephens Green Park, si el día es soleado el parque se ve más bonito.

Y para cerrar el día, hay que ir a cenar a algún sitio.

A mi personalmente me encanta el Café En-Seine, ya escribí sobre él anteriormente, pincha aquí si quieres verlo. Aquí os dejo el menú para echarle una ojeada.

Mirar que publicidad más original tienen de la Guinness:


Hay otro sitio, es un poco carillo pero un día es un día.

Se encuentra en el edificio del Museo de Escritores de Dublín, el Chapter One, tiene una estrella Michelín. Está en el 18-19 de Parnell Square.

Si vuestro bolsillo no da mucho de sí, hay una pizzería que me encanta, las pizzas son grandes y de masa fina como me gustan a mí y el local es pequeñito y acogedor, con los típicos manteles de cuadros. Os recomiendo las pizzas, el resto de la carta no lo sé porque nunca he pedido otra cosa que pizza. Es bastante económico.

Se llama Pizza Stop, está en el 6 de Chatham Lane, es una calle estrechita al lado de Grafton Street, casi llegando al centro comercial St Stephens Green.

Y por último, un sitio del que me han hablado y que tengo pendiente de ir, es el Chez Max Palace.

Es un bistró francés y la verdad que tiene muy buena pinta, los precios no son muy elevados y el sitio parece súper acogedor, si alguno ha estado por allí, dejarme vuestra opinión.

Si me entero de algún espectáculo o algo especial que se vaya a hacer en Dublín para esta fecha, os tendré informados.

Un saludo,

Eire10

Por cierto, las fotos de San Valentín, son de William Murphy, como siempre sus fotos son fantásticas.